¿Qué problema resuelve?
Muchas PyMEs no tienen un director de sistemas que les diga si su infraestructura de cómputo es adecuada, segura y bien invertida — ni cuánto les costaría realmente mejorarla. Terminan comprando lo que les recomienda el mismo proveedor que les va a vender el equipo, con el conflicto de interés que eso implica.